martes, 2 de febrero de 2016

Issey Miyake


Geometría que se mueve, tecnología colorida que explota en visiones, pero en este estallar dinámico hay diversión. Primer diseñador asiático en llegar a París con dulces que detonan en la boca como la bomba que cayó en su ciudad natal. Y el mundo de la moda fue tan cortés y deslumbrante de nombrarlo a él y a dos más de sus compatriotas como Hiroshima Chic. Encantador.  Pero a Miyake parece no importarle. Sus flores acuáticas orientales siguen cautivando el mercado. Agua que limpia los desastres y se lleva los escombros. Los pleats tecnológicos que envuelven el cuerpo, dan libertad y movimiento. Mujeres que corren por el mundo saturadas de dinamismo. Y Miyake sonríe porque pudo renacer con ventura después de la catástrofe.


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