martes, 9 de febrero de 2016

Christian Dior



Ojos de ángel. Biscochito de azúcar. Pedacito de luna. Tu ser es una flor vibrante. Flor naciente en cuerpo de hombre. Olor a tulipanes silvestres, dulces, soñadoras, pececito rosa que pasa dejando mínimas burbujas que cambiarán todo el mundo de la moda. ¿Dior fue una construcción y Christian fuiste tú? Ah no, tú fuiste tú, Dior el emporio y Christian tu personaje.
Dior: diseñador francés que revivió la moda parisina —silueta de avispa y falda rotonda—, ahogando a la dama hasta lograr una cintura de 50 centímetros. Hombros y caderas se marcan de forma contundente.


Pero eres suave como un algodón de azúcar. Terciopelo en la boca, bocadito de almíbar. Cabellito de angel en tu calva sublime. Sublime mirada, sublime boquita que intenta susurrar.

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