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jueves, 28 de noviembre de 2024

Tres billones de años y una voz




 Nunca—en todo el pasado del mundo— hubo alguien como ella.

Y tres billones de billones de años después  no habría otra joven que fuera exactamente como ella.

C.L



Mirada atenta, sonrisa expresiva, blush rosa en las mejillas: otra amante del género lector amiga.  Mirada atenta, sonrisa super expresiva, blush rosa pastel siempre en las mejillas: otra que odiará a Yamamoto en primer cuatrimestre. Otra, otra, otra: no, Sofía González es una rosa rosa y muchas otras, capaz de fabricar armaduras exoesqueléticas para expresar su devoción por la moda en algún Fashion Week a las que asiste en primera fila, amar —amar— a Yamamoto y el lado más poético de la anti-moda, y entregarse por completo a la lectura de Leila Guerrero, Clarice Lispector y Roberto Bolaño.


Sofía, es muchas Sofías, pero es sólo una: una certeza.


No es la primera vez ni será la última que escriba un prólogo sobre desamor, o un amor amor no correspondido, o un amor desenfrenado y sin riendas. Tal vez, sí será la única vez en la que aquel evento canónico donde un corazón roto —un corazón rosa roto— quiere, además del dolor, mostrar su felicidad natural, su verdadera esencia, esa sonrisa expresiva con blush en las mejillas que lejos de ser superficial es pozo profundo. Y podemos hablar de los anagramas que encontrarás a continuación, las frases incompletas, los textos en el capítulo de Comunicación que nos invitan a ese sobre pensar amoroso, no amoroso. La incertidumbre en el amor, donde la Editorial inspirada en las relaciones bajo el efecto de los hongos, le darán el tono glitch surreal al portafolio. Las certezas entre las emociones y las estratégicas que nos deja el capítulo de Mercadeo o el amor seguro que le dan sus dos peludos,  Fonci y Taco, quienes inspiraron su Proyecto de Grado. Para finalizar en el capítulo de Creatividad donde ese corazón roto, rosa, cosido y descosido, envuelto con cintas de seda y vuelto a curar entreve, con certeza, todas las puertas que se abren a partir de ese momento no tan querido. Y sí querida mía, estoy escribiendo el prólogo de este portafolio que reúne el paso de Sofía González por el programa de Gestión de la moda en el LCI Bogotá y esta inspirado en la incertidumbre.


Incertidumbre y tres billones de años para no volver a sentirla


Mirada atenta, sonrisa expresiva, blush coral en las mejillas: una super amante del género lector amiga que, con su público ya ganado, aun siente que su mayor miedo, ahora con el corazón completo, es su vida laboral. La única que ama a Yamamoto y es capaz de ponerle un lazo rosado a una de sus negras creaciones y quien sabe que su voz —segura y empatía— es la mayor de sus certezas.



Prólogo realizado para el portafolio de Sofía González

lunes, 25 de noviembre de 2024

He elegido


 Discúlpeme, no le había reconocido: he cambiado mucho

Oscar Wilde


Era un ser que elegía. Entre las mil cosas que podía haber sido, había ido escogiéndose

C.L


El Él-ella ya estaba presente en lo alto de la montaña, y ella estaba personificada en él y él estaba personificado en ella. La mezcla andrógina daba lugar a un ser tan terriblemente hermoso, tan horrorosamente estupefaciente, que los participantes no podrían mirarlo de golpe: como una persona que poco a poco se habitúa a la oscuridad y poco a poco empieza a ver. Poco a poco veían al Ella-él y, cuando el Él-ella se mostraba con una claridad emanada del Ella-él, ellos, paralizados por lo que es Bello, dirían: "Ah, Ah". Era una exclamación que estaba permitida en el silencio de la noche. 

Miraban la temible belleza y su peligro. Pero habían venido precisamente a sufrir ese peligro.

C.L



Mas adelante…

Lo arriesgaban todo, porque algún día morirían fatalmente, tal vez en dos meses, tal vez en siete años: esto era lo que el Él-ella pensaba dentro de ellos. ¿Dónde estuviste de noche? Dónde estuviste de noche, ya el resto no importa… Él-ella, Ella-él, siete años, morir en siete años, el cuento de Lispector es justo para él, para ella-él que están a punto de morir, morirán sí, en las últimas páginas de este portafolio, no sabemos si hoy o mañana, o quizás en veinte años, estarán muriendo en ese renacer constante, fiesta de fin de año infinita, amanecer en espiral, un par de máscaras que a Elkin ya no le pertenecen, pero que fueron su todo creativo. Sí, estoy escribiendo el prólogo de este portafolio que reúne en cinco capítulos el paso de Elkin Arias por el programa de Gestión de la moda en el LCI Bogotá. Una última fiesta para despedirnos ella, de él, de él-ella y todo lo que fueron.


¿Qué significa estar en reconstrucción? Un mundo interior que se quiebra, un exceso que empalaga, una rebeldía drag-rock ya roída, un renacer que ya había sucedido pero todo, todos esos siete años, gritaron con rudeza lo contrario y están latentes en estas páginas. 


No nos abandones, Arbe le susurra al oído. Eres nadie sin nosotros, le dice Valeria.


Pero Elkin ya bien lo sabe: él es, y eso es lo que importa.


Para, para, para… vamos de vuelta, empecemos de nuevo:


Estas a punto de vivir la mejor fiesta de tu vida, piénsalo: tú, yo, Valeria, Arbe. Es decir, Elkin, tú, el libro y yo (Arbe-Valeria), Miami, 31 de diciembre for ever…una mansión exclusiva en Palm Beach y mucha, mucha champaña. A las 20:00 déjate seducir por lo más pulcro de la Comunicación de Moda es decir la moda, es decir la moda misma: una fantasía hermosa. A las 00:00 champaña viendo la transformación de María de vendedora de tintos a femme fatale en la Editorial de Moda inspirada en uno de los personajes de Satanas escrito por Mario Mendoza. A las 02:00 a.m. tú, mariposa social, saldrás a volar, porque sabes que la gestión, la organización y el Mercadeo es lo más importante. 03:13 excitación y misterio en el ambiente por el Proyecto de Grado que empieza a palpitarse en vida para dejarnos seducir Cipriana Lifestyle por la productora de contenido inspirada en la diosa Venus. Y claro, todo este exceso de porno chic, Versace y Sant Lauren, no podría quedarse sin el dramatismo dorado del bajón a las 5:55 lleno de Creatividad.



(No te asustes con                      

                                 las                                     hojas

          en

                            blanco)




Al final, todo es un juego de seducción: tú, yo, él, él-ella  sus alteregos que lo acompañaron durante su proceso de formación. Ellos, él-ella, ella-él, tan perfectos y con perfume, y vistiendo siempre Dolce and Gabbana, excesos que empalagan creativamente el mundo hasta el punto de querer matarlos. Pero aun nos falta dar un último suspiro por las bendiciones venideras que sobre Elkin caen porque él nos dice con calma y mucho estilo: yo he elegido.




Prólogo realizado para el portafolio de grado de Elkin Arias

lunes, 18 de noviembre de 2024

Estar ahí, sin embargo


Él buscaba y no veía, ella ni veía que él ni había visto, ella que estaba allí, sin embargo

C.L

La sed es la gracia, pero las aguas son de una belleza oscura

C.L

¡Las rosas se deshacen si se las aprieta con fuerza!

También de Clarice Lispector



Estar ahí, sin embargo

Al inicio todo fue confusión. Ideas nubes, conceptos por repensar, rosas marchitas y claro, mucho, pero mucho Lispector. Gabriela llegaba siempre temprano a clase de siete. Siempre impecable. Siempre perfecta, per-fec-ta. Ni un pelo salido (Gabriela odiará la palabra pelo en su portafolio). Ni una ceja mal puesta. Boquita color nude y la per-fec-ción entre las manos, esa que Gabriela muy bien sabe trenzar. Sin embargo, el amor querida mía, el amor es esa danza irregular que nos tira al piso de golpe, amor amor oscuro y delicioso, amor amor sublime y caprichoso. Sublime luz, sublime sombra. Sí, estoy escribiendo el prólogo de este portafolio que reúne en cinco capítulos el paso de Gabriela Sofía por el programa de Gestión de la moda en el LCI Bogotá mientras el león duerme entre unas piernas cruzadas.


Aguas oscuras

¿Qué es esto? ¿Una revelación, un misterio, la sublimidad hecha materia? Intento de it diría Lispector; una tusa diría Gabriela. Sí, dilo, escríbelo, me dijo con seguridad mientras el león dormía. Porque aunque nadie lo sabe, este portafolio encontró su it después de experimentar un corazón roto, ese mismo corazón perfecto que conoció sus aguas negras, bebió de su sombra y gestó luz hermosa luego de tanta frustración. Prepárate para ver telas escritas cosidas a máquina, tachadas a máquina; sobres que esconden textos y verdades, frases en letras blancas que emergen en aquellos momentos de lucidez. Dolor amor, amor amor, dolor rojo que corta, que corre, que limpia y despierta.


Apretar con fuerza

Es curioso que aquella sombra que inspira el presente portafolio se haya manifestado dos cuatrimestres antes. Con tan sólo ver las páginas del segundo capítulo podrás comprenderlo. No, no es solo la historia de una mujer empoderada en la década de 1960. No es solo el conjunto de marcas colombianas: Carlo Carrizoza, A modo mio, Oculta atelier, Eterea. Sexy, picante, femenino entre esa oscuridad sublime que  también habita la perfección. Lo sublime es el brillo oscuro de la imagen, lo sublime es la carta que otro le escribe, lo sublime es la sed, la mano que aprieta una rosa roja, lo sublime es una historia de desamor, un llanto, un grito, un baile oscuro, una perfección quebrada, un amor que regresa, una noche en Nueva York de llanto y calor. Calor calor y mucho amor amor.


Prólogo realizado para el portafolio de grado de Gabriela Sofia



miércoles, 6 de diciembre de 2023

HORTELANA

Escribí buscando con mucha atención lo que se estaba organizando en mí y que con sólo después de la paciente quinta copia empecé a entender.  

C.L.


En el vuelo se explicó su brazo torpe: era un ala. Y su ojo un poco estúpido, aquella mirada estúpida era buena para la vastedad. Andaba mal, pero volaba. Volaba tan bien que hasta arriesgaba la vida, lo que era un lujo.

C.L.


El silencio del libro, te iba seduciendo por entero. Su contenido no era lo importante, pues su lectura tenía lugar en una época en la que todavía te inventabas historias en la cama.

Walter Benjamin, Ampliaciones, Niño lector.  


En este mismo instante tanto Sofía como yo estamos en las alturas del paraíso, ambas en casas de madera realizadas por pálpitos incontrolables, ambas respirando celeste profundo, ambas escuchando el leve sonido de las hojas, orquesta matutina que nos alimenta y claro, también escuchando uno que otro copetón cantándole al cielo. Esto es un prólogo para hablar del magnífico portafolio que tienes en tus manos, claro que voy a nombrarte capítulo a capítulo lo que vendrá en las páginas siguientes, pero no puedo mentirle, mentirme, no puedo dejar de decirlo porque realmente es lo que más importa: Sofía sobrepasa todos los límites de mi propia escritura. Sofía disfruta escribir. Sofía es buena investigando, o mejor: Sofía es una de las mejores investigando. Perdón. Me corrijo. Sofía fue la mejor investigadora que conocí durante estos nueve años de docencia en el LCI Bogotá donde jugamos a desvestir las palabras. Punto. 


Sofia escribe desde tercero de primaria y Marcela Montenegro también vio su potencial. 

Sofia tiene alas y muchas veces lo olvida. 

Sofia aun no sabe que puede volar.







“Háganlo lo más personal posible” les dijo Mario Saenz con el estilo rebelde que lo caracteriza y Sofía mientras pensaba en la posibles investigaciones, ir de las etapas del silencio o hacer una crítica a la inteligencia artificial, comprendió que su paraíso es lo mejor de sí. Es por ello que, aunque no veas su casa de madera con techos altos y ventanales gigantescos diseñada por sus padres, la sentirás en las páginas que vienen. Polo a tierra no solo expone en cinco capítulos el paso de Sofía Sanchez por el programa de Gestión de la Moda, también expone su capacidad organizativa, su pulida pulcritud y su cabeza pensante. Observaras entonces en el primer capítulo donde la Leña es la encargada de encender los pálpitos de todo corazón, es la sección de comunicación, un espacio de suma importancia donde podrás observar las habilidades académicas y creativas de nuestra autora. Néctar en cambio, nos mostrará la actitud un poco mas desfachatada de Sofía, una editorial de moda jugada donde se entrecruza una mirada libre y potente. Para la sección de mercadeo fueron los cultivos entre su orden y su trabajo los que inspiraron la diagramación de Huerta y es ese esfuerzo casi imperceptible lo que hace que podamos entrever las asociaciones entre la tarea rigurosa del análisis de mercado y resolución de problemáticas con los ejercicios de la siembra: práctica completamente humana. Para el cuarto capítulo, Cabaña, Sofia nos mostrará su proyecto de grado, Estudio Fachie, que se consolida como una propuesta de un centro experiencial para vivir la cultura de cundinamarca: prácticas artesanales como la cesteria, la marroquineria, la orfebreria y la talla en madera se combinan con talleres culinarios y catas donde las personas puedan aprender sobre comidas ancestrales. Espectáculos de entretenimiento que filtran nuestra historia y lo que somos como cultura. ¿Y la moda qué? Típica pregunta superficial para todo cuerpo pensante: Sofía es capaz de contar las historias a través de experiencias estéticas —una diagramación, un texto o una espuma sabor a envueltico de mazorca— qué mas pedirle a la tierra. Para finalizar, Manada, la última sección que busca mostrar la capacidad creativa y fue inspirada por aquellas vacas curiosas y toros cuidadores, animales con los que vale la pena seguir compartiendo el paraíso. 


En este mismo instante tanto tú como yo estamos en contacto con aquel Polo a tierra que Sofía decidió mostrarnos. Ella quizás se encuentra viviendo en su paraíso en la montaña, caminando por las calles de Copenhague o quizás en algún cafecito en Lisboa. Tanto aquí como allá estará organizando el mundo de manera lenta como buena hortelana, inventando historias en la cama que maduraran en su espíritu y claro, buscando la vastedad con sus brazos alas.  


Prólogo realizado para el portafolio de grado de María Sofía Sanchez

domingo, 23 de abril de 2023

HURGARSE

Convertir lo interior en exterior sin usar el cuchillo

 Blanca Varela


Romperse

Y te quedaste con Varela y yo con tantas ganas de que eligieras a Duras y su “Nunca he hecho nada salvo esperar delante de la puerta cerrada”, porque de allí podían pasar tantas cosas, hablar de los cuartos y de los pasillos sería tan sencillo, de las habitaciones compartidas, de las casas que miran al oriente, otras al sur y otras a la nada, de las habitaciones recorridas en tierras ajenas. Cuál es tu tierra fértil te preguntaría, pero esa cita ya no existe, no es nada para ti porque elegiste a Varela, mientras los gorrioncitos le cantan a este cielo de abril mediterráneo que también será el tuyo. ¿Estas son las páginas de mi diario? Pues vamos, si que me gustaría que lo fueran y contarte que estoy en una casa grande, llena de cuartos y cuartitos con una cocina gigante que guarda panes para alimentar cientos de catalanes y gitanos, y que en la casa hay solo mujeres que se intercalan y se transforman, que escribo al lado de un dragón tallado en madera y una camelia roja hermosa vitalizada por el impulso primaveral, cuánto me gustaría, pero no lo hago porque sé que este debe ser tu texto, pero están los gorrioncitos cagando en el cielo de abril que pronto será tu cielo, están las puertas abiertas que alguna vez estuvieron cerradas para nosotras y afuera el ruido, la fiesta, ellos que no nos comprenden disfrutando, ellas tan llenas de vida, tan enteras por dentro y tú —tú y nosotras— tan muñeca partida sin fuerza para llegar hasta la manivela, sin poder abrir la puerta, sin calor para gritar o tan solo silbar: muñeca de collage, fotografía análoga quemada, una doll con vestido blanco, lindo vestido blanco, quiero un vestido blanco y un lazo rosa y unas piernas largas y una cabeza…y una casa puerta rota. Presencia la oscuridad mientras las flores florecen.




Hurgarse 

Sí querido lector, estas no son las páginas de un diario, yo también pude abrirme como Gaia lo hace y usted lo verá en las páginas del presente portafolio, Doll House, que no solo expone en cinco capítulos el paso de María Paula Echeverri por el programa de Gestión de la Moda en el LCI Bogotá, sino que nos muestra la apertura de Gaia, sus manos diminutas de muñeca con tatuajes y anillos, y piedras sagradas. María Paula nos mostrará cómo piensa mientras Gaia nos canta lo que siente entre collages, dibujos, cuartos y ventanas. En la sala invernal, textos para leer en pijama. En la cocina caliente donde el fuego todo lo mueve, el capitulo de mercadeo donde aquel perfume corazón palpita. En el salón principal la rebeldía máxima, Gaia y su mejor amiga siendo ellas las modelos de su editorial, situación prohibida por el propio programa, ellas mostrado el punk tropical de siglo XXI lograron sacar la editorial adelante y por ello aquellas fotografías parecen sacadas de una de las primeras ediciones de la revista iD. Así que vamos cavando en la tierra para llegar a lo profundo, primero con puños, luego con patadas y después con cuchillos, rompiendo las puertas, abriendo ventanas y sintiendo el aire maduro para llegar al cuarto capítulo, Proyecto de grado, donde la calma nos refresca. Gorroncitos cantando, cagando y cantando, mientras te deleitas con los colores cremas y los collages compuestos de manera seductora. La pagina 152 será tu refugio, mira aquella orquídea frutal salvaje, observa las piedras de la luna y las tareas femeninas de cuidado que toda casa necesita para aprender a coser cicatrices con la leche que alimenta la vida. Para terminar el espacio de creatividad, aquel cuarto propio que al bella Helena descubrió hace 2.500 años y Virginia concertó en sus escritos. Intimidad y descubrimientos: hojas llenas de Gaia. 

Coserse

Masticas papeles, muerdes camelias, presionas cigarrillos prendidos en tus brazos, cicatrices de amor, amor dolor, amor amor, Gaia canta mientras guarda su disfraz de María Paula y aprender a usar la aguja. La muñeca partida llevará sus brazos llenos de marcas, metonimia de su propia vida que hurga sentimientos. ¿A qué sabe la libertad María Paula? Sabe a Gaia nos diría, a un beso lleno de arena de Palomino, a sexo en la playa, a saltar desnuda al mar. ¿La libertad? Gaia inventada que canta mientras cose aquella muñeca rota. Energía en espirar que abre toda puerta sin usar el cuchillo.


Prólogo realizado para el portafolio de grado de María Paula Echeverri

jueves, 9 de mayo de 2019

SED

Ah, y la falta de sed. Calor con sed sería soportable. 
Pero, ah, la falta de sed. No había sino faltas y ausencias. 
Y ni la voluntad siquiera.
Clarice Lispector

Una frase para la eternidad que me permite recordar todo lo contrario. Un par de párrafos para decir que a Daniela González Abad nunca le faltará la sed, de eso estoy segura. El proceso de crecimiento se estanca cuando la muerte le gana a la vida, pero una flor nunca gritará que no quiere vivir. La vida le pertenece a la vida, un comportamiento biológico que fluye como las ideas que nacen desde un trazo que va tomando cuerpo, tono y color, y nada puede pararlo. 

Cosecha humana, nombre del portafolio que expone en cuatro capítulos el paso de Daniela por el programa de Mercadeo y Comunicación de la Moda en el LCI Bogotá, está inspirado en el proceso de crecimiento de las flores comparado con la creación de una idea. También hay dejos de las bitácoras científicas, que fue el primer tema escogido por Daniela. Me estanqué y no fluí me dijo cuando estábamos hablando de su trabajo. Pero la sed fue más fuerte y pudo seguir, sin traicionar su estética, hasta materializar un tema: muestra de voluntad.

En Cosecha humana el blanco se disputa las páginas con colores terciarios: mostaza, lila y turquesa, mientras el trazo de los dibujos sin tono, líneas orgánicas en negro, empiezan a tomar forma. La quietud de la noche da claridad sobre las ideas, mientras el deporte la oxigena, ya que Daniela necesita el silencio y el aire para crear. Después de alcanzar esos dos estados primordiales, vienen las raíces, el agua, mucha agua, y la luz que le da sentido a ese crecimiento, para que todas las flores puedan estar expuestas.  


Así nos deleitaremos con las páginas venideras.  Miremos con lupa para que nuestros ojos también crezcan: flor con lupa, ojo con lupa, tres textos escritos para la clase de Comunicación de la Moda con lupa, y la editorial con lupa. Apreciar la elegancia de las gráficas inspiradas también por el tema: pétalos en degradé y siluetas hechas de flores, como siempre lo pensó el gran Dior.  Calor o frío, no hay ausencias. La sed  guía el camino de Daniela, la sed alimenta a sus flores cada madrugada,  después las cortará y así podrá correr por el mundo adornándolo. La sed, la sed que propulsa el crecimiento.


Prólogo realizado para el portafolio de grado de Daniela González 

martes, 19 de marzo de 2019

BISTURÍ


Todo es putamente difícil y hermoso.
T. G.

Este libro requirió una libertad tan grande que tuve miedo de darla… Yo soy mas fuerte que yo.
C. L.

… precisamente en las escuelas  donde jamás se ha enseñado y jamás se enseñará a los niños el primer compás de un ragtime y la primera frase de un blues, etcétera, etcétera.
J. C.


Caos, anarquía, libertad. Todo lo que tememos pero no entregamos, la fuerza que se contiene al evitar el salto, el golpe. Llegar al límite de sí mismo como dijo Cortázar en 1963. Karen Garzón siempre lo hizo, siempre estuvo dispuesta a utilizar el bisturí y a diseccionar la moda, a verla casi como con  un microscopio; a tratarla como un objeto de estudio en una bitácora científica, a analizar las cadenas de tendencias, las virulencias y dicotomías en bata blanca como en los talleres de Dior o en los de la Maison Margiela.

Los opuestos están presentes: la moda en azul cobalto y a la vez en rojo escarlata. La moda llena de oxígeno pero también de carbono. Negro, tejido negro para repensar la moda, negro como mecanismo de adaptación, después como micropartículas que mutan y no se preocupan por la forma ni el color. Gonzalez, Lispector y Cortázar, porque nada es suficiente cuando algo inconcluso toca los extremos. Otra vez las eternas dicotomías.


Tal vez fue mejor así, sin reunirnos para tomar un café ni comentar la inspiración de este portafolio que respira contracultura. Karen desde el primer día de clases se animó a firmar el acuerdo intangible en la primera clase: la moda es un objeto de estudio, una verdad temporal que podrá ser cuestionada en unos años. Pero por ahora la moda es una ciencia experimental que se mira con lupa, una composición química por descubrir que se inhala, se voltea, se congela o se torna gaseosa. De lo contrario tan solo será una cadena de superficiales repeticiones que nos seducirán con su brillo. 


Así que no hay más. Un prólogo muy corto, diminuto ante las posibilidades, ante las excusas:  la más grande es saber que Karen Garzón siempre aceptó el juego, llegando al límite de lo posible, un jazz infinito como recuerdo de que el quehacer docente muere si no estamos consumiendo el mismo aire. Y Karen respiró Kawakubo, también Margiela, y a la vez Sozzani, pero más Kawakubo, siempre Kawakubo, etcétera, etcétera.



Prólogo realizado para el portafolio de grado de Karen Garzón

lunes, 11 de junio de 2018

Un solo amor

 Quién era usted, usted que hablaba poco y que habló tanto –tanto– de un solo amor de todos los que tuvo: de uno solo.

Leila Guerriero

 

Para empezar debo decir que estoy enamorada de Andrés Ardilla, bueno, sé que me enamoro con facilidad, pero Andrés me cautivó desde el primer instante. Su cara cuadrada, mentón marcado, nariz romana junto con su mirada penetrante y cejas pobladas. No, corrijo, su mirada es aguda, instintiva, casi clarividente. También me enamoré de su silencio, su timidez mezclada con cierta arrogancia. Pero después, me sorprendieron su agudeza mental y su claridad creativa: Andrés respira moda y también la suda, serpiente que va mudando de piel mientras te seduce. 





Pero los amores no siempre son correspondidos, yo amo a Andrés, pero él ama a otro que, al parecer, también es inalcanzable. Ese otro que, en realidad, es múltiple y está expuesto en este portafolio, su trabajo de grado que reúne en cinco capítulos su paso por el programa de Mercadeo y Comunicación de la Moda. Se trata de  cinco hombres diferentes, cinco amores que le rompieron el corazón. 


Es así como con una paleta de color vibrante acentuada por el rojo escarlata y las líneas amarillas que indican peligro, Andrés escribe: sea como sea, terminará rompiendo tu corazón. Uno o cinco, reales o ficticios, hombres que te conquistan, te devoran y luego se van. Hombres llenos de emociones y adrenalina. Algunos te suben hasta las nubes más rosadas, esos que aún conservan la magia enjaulada de Jim Morrison con los excesos de los años 70. Otros son los nómadas contemporáneos, gipsies eternos, finalmente están los obsesionados con la fuerza de su propio cuerpo. Cinco capítulos que ilustran sus personalidades arrolladoras, su encanto genuino, su mordida letal que acompañan los principales ejes del programa y las propuestas de mercadeo y comunicación realizadas por Andrés.


            https://www.instagram.com/andresardilago/



Ahora que lo pienso, Andrés puede ser cualquiera de ellos rompiendo mi corazón y también el de muchos otros. 


Más aun, dentro de unos años, lo seguirá haciendo cuando se pasee por las calles de Florencia o Milán y se camufle entre la distinción y el placer. Lo sé porque Andrés me da miedo, me intimida el hombre que llegará a ser. Pero también soy consciente que en el desamor habita un motor creativo, por eso seguiremos hablando de esos tantos amores o ese único amor que nos aniquiló.